Versionando a mi manera la intemporal canción de Serrat, podría decir que «Quizá porque llevo sangre granadina en mis venas… Quizá porque la historia de al-Andalus siempre me ha fascinado… Quizá porque el término Nazarí despierta en mí mágicas emociones… Quizá porque el autor me gustó sin conocerle, a raíz de lo que supe de él en redes sociales y en entrevistas… Quizá porque creo que estamos ante un escritor que puede convertirse en referente de la novela histórica…  ¿Qué le voy a hacer si hoy entrevisto a Mario Villén Lucena?

 

CHARLANDO CON…: Imaginemos que se presenta usted, como escritor, ante un gran público que no le conoce. ¿Cómo se presentaría? ¿Qué le diría?
MARIO VILLÉN LUCENA: Soy un escritor de novela histórica que vive en Málaga, pero es granadino. Escribo desde siempre, desde que tengo memoria. Me he especializado en temática andalusí, pero actualmente estoy trabajando en un proyecto diferente.

CHC: ¿Recuerda cuáles fueron sus primeras lecturas?
MVL: El primer libro de adultos que recuerdo haber leído es de Julio Verne: Miguel Strogoff. Creo que muchos lectores de mi quinta nos iniciamos con este autor. Por aquella época también leí libros de colecciones juveniles españolas. Poco después, recuerdo sobre todo los libros de Isabel Allende, que me fascinaron.

CHC: ¿Cómo fue la evolución de esas primeras lecturas?
MVL: Las primeras lecturas estaban condicionadas por el acceso a los libros. Leía lo que había en casa y, ya adolescente, empecé a frecuentar bibliotecas.

CHC: ¿Y qué lee ahora?
MVL: Leo en torno a veinte libros al año. Entre ellos hay cabida para casi todo. Leo algunos ensayos, novela histórica, también contemporánea, y siempre intercalo algún libro clásico que tenía pendiente. No me gusta repetir libros, pero en los dos últimos años he releído alguno.

CHC: ¿Cree que se lee todo lo que se debería?
MVL: En términos generales, no. Hay mucha gente que lee habitualmente. Sin embargo, si observo mi entorno, me percato de que el porcentaje de lectores asiduos es todavía bajo.

CHC: ¿Por qué no se lee más?
MVL: Se suele decir que no hay tiempo. Yo creo que hay tiempo para lo que realmente queremos. El problema es que hoy hay muchos ladrones de minutos. Por ejemplo, están las redes sociales. Pasamos horas en ellas cada día. Eso no deja espacio para otras cosas, como leer.

CHC: ¿Cree que se publica más de lo que se debería?
MVL: Hoy el acceso a la publicación es más fácil que nunca. Sin embargo, la publicación de calidad se mantiene más o menos estable. Lo que realmente ha aumentado es la autopublicación, en sus diversas formas. No creo que sea malo. Yo comencé autopublicando. Cuando hay un exceso de oferta, los lectores son un filtro. El problema sería que las editoriales tradicionales no aplicaran sus propios filtros y publicaran todo lo que cayera en sus manos. Las editoriales tienen la responsabilidad de seleccionar los manuscritos por su calidad e interés.

CHC: ¿Desde cuándo escribe?
MVL: Desde que tengo uso de memoria. Ya muy pequeño empecé a escribir poesía. Luego relato corto. Finalmente aterricé en la novela histórica.

CHC: Su primera novela salió a la calle en 2012 y llevaba por título El escudo de Granada (Seleer), que trata sobre los últimos años del reino nazarí. ¿Qué puede decirnos de ella?
MVL: Le tengo mucho cariño por ser la primera y por estar ambientada en la tierra de mi familia. Tardé cuatro años en escribirla. Soy consciente de que tiene carencias, pero me sirvió de rodaje. Aprendí mucho con ella.

CHC: En 2014 aparecía su segundo trabajo: 40 días de fuego (Seleer). En él habla del saqueo vikingo a la ciudad de Sevilla en el siglo IX. Imagino que más de un lector se sorprendería al saber que los vikingos estuvieron en Sevilla. No es algo que se estudie en los colegios.
MVL: Incluso a mí me sorprendió la historia. Me la encontré mientras documentaba mi primer libro. Siempre se ha hablado de las incursiones vikingas en el norte de la península, pero los ataques a al-Andalus son menos conocidos.

CHC: En 2020 publica Nazarí (Edhasa), la novela que le consolida como autor y que le hace subir muchos peldaños como escritor de novela histórica en España. Nazarí centra su historia en la Reconquista y en un protagonista: Muhammad bin al-Ahmar, fundador de la dinastía nazarí. ¿Qué puede contarnos de esta novela?
MVL: Esta novela la he estado madurando durante más de diez años. La idea la tuve en mis comienzos como novelista, pero sabía que la historia era muy compleja y que no tenía todavía las herramientas necesarias para abordarla como escritor. Una vez hecho el rodaje, decidí ponerme con ella. Supuso mucho estudio y mucho trabajo, pero disfruté mucho construyéndola.

CHC: ¿Por qué precisamente este personaje?
MVL: Ibn al-Ahmar es un héroe de nuestro pasado. Reunió los restos de al-Andalus tras la derrota de las Navas de Tolosa y con ellos construyó un emirato fuerte que pervivió durante más de dos siglos y medio. Plantó cara a los almohades, a otros rivales andalusíes y a los cristianos, y supo salir victorioso. Para colmo, fue el primer constructor de la Alhambra, tal y como hoy la conocemos. Un personaje que bien se merecía una novela.

CHC: ¿Cómo recreó el personaje de Muhammad bin al-Ahmar? ¿Existe documentación abundante sobre él?
MVL: No hay mucha, pero tuve la suerte de encontrar a una doctora en historia de la universidad de Granada que ha publicado muchos trabajos sobre él. Estos estudios me sirvieron de base para construir el personaje.

CHC: Sus tres novelas se centran en Andalucía. Dos de ellas en Granada. ¿Por qué?
MVL: Es mi tierra, me he criado bebiendo de su cultura y disfrutando de su patrimonio. Soy un enamorado de al-Andalus porque lo he palpado desde pequeño.

CHC: ¿Qué importancia le concede a la documentación?
MVL: Es fundamental. Si quieres escribir novela histórica, debes informarte bien y reflejar la época lo mejor posible. Si no quieres documentar, escribe novela contemporánea. Creo firmemente que el novelista histórico tiene una gran responsabilidad: aunque de forma amena, debe ofrecer en sus libros un conocimiento adecuado del pasado histórico.

CHC: ¿Cómo se consigue el equilibrio entre Historia y ficción?
MVL: Ambas son necesarias y complementarias. Normalmente la ficción sirve para rellenar las famosas lagunas de la historia. Lo que se sabe que ocurrió, en mi opinión, hay que respetarlo. Donde no llega el conocimiento de la historia, puedes ficcionar con libertad, aunque respetando siempre la ambientación general.

CHC: ¿Qué nos dejaron, de bueno y de menos bueno, los ochos siglos de presencia musulmana en la península?
MVL: Tenemos un gran legado que pocas veces hemos valorado adecuadamente. Arquitectura, costumbres, vocabulario… En la vega de Granada se siguen usando las acequias de la época musulmana bajo el mismo sistema de reparto de aguas. Muchos de nuestros platos son heredados de al-Andalus. La costumbre de usar colores claros para vestir en verano también es herencia andalusí. Cada vez que decimos “ojalá” estamos diciendo en verdad: “Quiera Alá”. Aunque no sepamos reconocerlo, la herencia andalusí la llevamos dentro…

CHC: ¿Cree que el reino de Granada fue el broche de oro a esa presencia?
MVL: Por supuesto. En esos ocho siglos hubo etapas con más y con menos luz. Los imperios musulmanes norteafricanos impusieron regímenes intransigentes y radicales que distorsionaron las relaciones entre los pueblos peninsulares. El reino de Granada es puramente andalusí, autóctono, y desde su origen se fundamentó en una relación estable con los reinos cristianos. Los musulmanes granadinos eran moderados, grandes artesanos y artistas, y hábiles productores. Me siento muy orgulloso de esta etapa de nuestro pasado.

CHC: Suele decirse que la Historia la escriben los vencedores. ¿Qué nos han omitido o tergiversado los vencedores de aquella larga guerra conocida como Reconquista?
MVL: Entre otras cosas, la historia que se cuenta en Nazarí. Hemos oído mil veces la historia de la toma de Granada porque fue la historia del triunfo castellano. Sin embargo, nadie conoce cómo se construyó el reino de Granada, porque es la historia del que finalmente perdió la partida.

CHC: Volvamos a Nazarí. Como escritor, ¿qué ha supuesto esta novela para usted?
MVL: Sobre todo me ha hecho visible. La acogida y la crítica han sido muy buenas. Estoy muy contento por esto. Mi nombre, al menos, ahora suena en el mundillo…

CHC: ¿Qué autores y/o autoras han influido más en su obra, si es que alguno/a lo ha hecho?
MVL: Mis autores de referencia son Amin Maalouf y Tariq Ali.

CHC: Entre una buena acogida por parte del público o una buena acogida por parte de la crítica especializada, ¿con cuál se quedaría?
MVL: La del público. La crítica es buena para el ego del artista y es muy bienvenida. Pero el destino final del libro que has escrito es que tenga muchos lectores. Es el verdadero medidor de tu éxito como escritor.

CHC: ¿Quién es el autor/a al que le encanta leer?
MVL: Aparte de los autores que he mencionado como referentes, tengo algunos a los que me encanta volver cada cierto tiempo. Uno de ellos es Murakami.

CHC: ¿Se puede llegar a ser buen escritor/a si no se lleva dentro una especie de… «don»?
MVL: Siempre he creído que son necesarios trabajo y don. Si trabajas mucho y no tienes ese don, o si tienes el don y no lo trabajas lo suficiente, acabarás produciendo libros mediocres. La genialidad está en combinar ambos.

CHC: ¿Contempla el paso a otro género? ¿Se ve escribiendo, por decir algo, relatos, cuentos, poesía…?
MVL: Por la poesía y el relato ya pasé. Sobre otros géneros, tengo algunas ideas para cambiar de registro… Pero la histórica sigue siendo mi favorita.

CHC: ¿Corrige mucho sus escritos?
MVL: Mucho, pero nunca lo suficiente. Los textos hay que leerlos, releerlos, editarlos… El borrador hay que pulirlo para quitarle las aristas.

CHC: ¿A cuántas personas deja leer sus borradores?
MVL: Suelo ser muy reservado en este aspecto, pero tengo familiares y amigos de confianza a los que les paso los textos después de la primera o segunda corrección.

CHC: ¿Puede desvelar en qué se encuentra trabajando actualmente?
MVL: He terminado de corregir un texto y estoy terminando de documentar otro. Pero no puedo dar más detalles…

CHC: En esta web tengo una sección dedicada a recomendar lecturas. ¿Cuál nos recomendaría usted?
MVL: Los desorientados, de Maalouf. Una verdadera joya.

CHC: Para concluir, un deseo, un sueño como escritor.
MVL: Poder vivir exclusivamente de lo que escribo…

2 thoughts on “Mario Villén Lucena

  1. Juan Camacho dice:

    Interesantes preguntas para una entrevista amena e intensa.
    Mis felicitaciones para el entrevistado y también para José Luis Urrutia.
    Nazarí, una novela para para tener en cuenta a la hora de querer saber algo más de nosotros mismos.
    Gracias a los dos por esta entrevista.

    1. Gracias por la parte que me toca, Juan Camacho.

      Como bien dices Nazarí es una novela para tener en cuenta, entre otras cosas por lo que tú muy bien apuntas: conocer un poco más de nosotros mismos. Mucha gente reniega de esa presencia musulmana en la península (no así de la romana, cartaginesa, visigoda…), pero como apunta Mario Villén, aportó muchas cosas que hoy seguimos utilizando. El propio Mario reconoce que hubo luces y sombras (como en todas partes y en todas las épocas), pero a mi entender, el reino Nazarí en concreto nos legó muchas más luces que sombras. En fin, un tema apasionante.

      En cuanto a la entrevista, como ves, es amplia. Intento que el lector/a conozca al autor/a más allá de sus obras.

      Gracias por tus palabras. Un fuerte abrazo.

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